Duerme todo el día: cuándo es normal en tu perro y cuándo es señal de alerta


Muchos dueños de mascotas se sorprenden al ver que sus perros pueden pasar gran parte del día durmiendo. Sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de un comportamiento completamente normal relacionado con la biología y los hábitos de descanso de los caninos.

A diferencia de las personas, los perros tienen un sueño más fragmentado y necesitan acumular varias horas de descanso distribuidas durante el día. En promedio, un perro adulto sano puede dormir entre 12 y 14 horas diarias, mientras que los cachorros y los perros ancianos incluso superan ampliamente ese tiempo.

El descanso en los perros depende de distintos factores. La edad es uno de los principales: los cachorros pueden dormir hasta 18 o 20 horas porque su cuerpo todavía está en desarrollo, mientras que los perros mayores necesitan más reposo debido al desgaste físico natural.

También influye la raza. Los perros de gran tamaño, como el Gran Danés o el Mastín, suelen descansar más que razas activas o de trabajo. Además, después de largas caminatas, juegos intensos o mucha actividad social, es normal que hagan siestas más profundas.

Otro punto importante es el aburrimiento. Un perro que pasa demasiadas horas solo o sin estímulos físicos y mentales puede dormir más simplemente porque no tiene otra actividad que hacer.

“Hay que encender las alarmas si el perro busca estar solo, se aísla, duerme más de lo habitual o le cuesta despertarse ante estímulos cotidianos”, señala la Dra. Silvia Vai, médica veterinaria especialista en Etología Clínica y docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

La principal señal de alarma aparece cuando el cambio de sueño es repentino. Si un perro que antes era activo comienza a dormir más de 15 o 16 horas y además se muestra desganado o le cuesta reaccionar, conviene prestar atención, ya que podría indicar un problema de salud.

Un perro sano se despierta rápido si escucha la correa, comida o algún estímulo que le interese. En cambio, un perro inactivo, o permanece apagado, camina lento o pierde interés por actividades que antes disfrutaba.

Según la Dra. Vai, las “alteraciones del sueño”, el decaimiento y la falta de apetito son “signos indicadores de falta de bienestar en el animal de compañía” y que ante esto “hay que consultar rápidamente a un veterinario”

El descanso excesivo de tu perro puede ser preocupante si se da junto con otros síntomas como:

En esos casos, el problema podría estar relacionado con enfermedades hormonales, infecciones, dolor o trastornos metabólicos como el hipotiroidismo.

Lo recomendable es mantener rutinas activas para equilibrar el descanso del perro. Paseos diarios, juegos, interacción y estímulos mentales ayudan a mejorar tanto el comportamiento como la calidad del sueño.

Además, observar cambios en la rutina habitual es fundamental para detectar posibles problemas a tiempo.

En definitiva, que un perro duerma muchas horas no siempre debe generar preocupación. La clave está en mirar el contexto: cómo se comporta cuando está despierto, si mantiene el interés por jugar y si conserva su energía habitual.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior